Éxito en la concentración de las educadoras infantiles de la Escuela El Nogal

El pasado sábado 9 de mayo, la plaza de la Villa fue testigo de una multitudinaria concentración de educadoras y educadores infantiles de la Escuela El Nogal, un evento que cerró con éxito tras visibilizar la grave crisis que atraviesa la educación 0-3 años en la Comunidad de Madrid. Lejos de ser una mera protesta laboral, los asistentes defendieron la supervivencia de un sistema con carencias estructurales que pone en riesgo la atención adecuada a los más pequeños.

Las reivindicaciones centrales del movimiento se centran en la urgente reducción de las ratios actuales, establecidas por el Decreto 18/2008 en 8 bebés de 0 a 1 año, 14 de 1 a 2 años y 20 de 2 a 3 años. Los profesionales denuncian que estas cifras, las más altas de todo el país, generan un sobreesfuerzo insostenible que perjudica directamente la calidad educativa. Como solución inmediata, exigen la bajada de estas cifras y la implantación de la figura de la «pareja educativa», ya vigente en otros centros, para garantizar una atención personalizada.

Además, la concentración reclamó mejoras salariales acordes a la responsabilidad y el impacto social de su labor, esencial para el desarrollo cognitivo de los menores y la conciliación familiar. También se hizo hincapié en la necesidad de que las administraciones garanticen licitaciones con inversión suficiente en la gestión indirecta, asegurando no solo condiciones dignas para el personal, sino también la renovación de recursos materiales básicos, como maquinaria de limpieza y climatización, indispensables para el bienestar de los infantes.

 

La naturaleza de Alpedrete y los vehículos a motor.

Alpedrete es un municipio de tamaño medio que desde finales del siglo pasado se ha desarrollado mucho, pero sigue teniendo una naturaleza espectacular. Uno de los lugares más atractivos es la Dehesa Boyal, donde se puede disfrutar de campos extensos verdes y un arbolado de encinas espectacular.

Sin embargo, hay quien piensa que la naturaleza está para sus propios intereses, sin tener ningún miramiento con sus vecinos ni con el propio entorno. La actual dehesa cuenta con un camino que recorre su valla orientada al oeste, que se llama Camino de la Pasada, siendo éste una pista de tierra con unas espectaculares vistas de las montañas. Por aquí pasean y hacen deporte numerosos vecinos. A pesar de que está prohibido el paso de vehículos a motor, con demasiada frecuencia se encuentran vehículos recreativos, motos, coches circulando por uno de los pocos entornos que todavía conservamos en buenas condiciones. Estos vehículos no sólo estropean el entorno, ya que las huellas quedan en el barro aplastando la flora no se borran con el paso del tiempo; sino que además ponen en peligro a quien circula en bicicleta o a pie. Y aquí no estamos contando a aquellos vehículos de agricultores o ganaderos, que necesitan transportar aperos y enseres para su actividad. Sólo hablamos de aquellos que circulan con vehículos recreativos.

Ya hay muchas carreteras, calles y caminos para coches, pero estos pocos lugares agrestes que quedan deben ser respetados por los vehículos a motor, absteniéndose de circular por donde no deben. Y si no lo hacen, debe ser el ayuntamiento quien haga respetar las normas. Pero el Ayuntamiento de Alpedrete ha mantenido hasta el momento una enorme pasividad sin vigilar ni sancionar a ningún infractor. Por ello estos conductores irresponsables piensan que pueden hacer lo que hacen y que deben seguir circulando por donde no deben.

Estos caminos deben seguir siendo para el paseante, para el deportista, para el observador y para todos los que quieran disfrutar de unos instantes de paz y aire puro. Y es un bien para todos, incluso para estos infractores que no respetan las normas.

Foto de vehículo a motor prohibido, circulando por la dehesa.